Cultivo de Cannabis: Cuidados básicos para resultados óptimos

Primeros pasos

En nuestro artículo anterior te mostramos como escoger tus semillas ideales para diferentes tipos de cultivos. En este te enseñaremos todo lo que debes saber de cuidado de plantas desde el proceso de germinación hasta la fertilización de las mismas. Para esto debes saber que son muchos los factores que influyen en su crecimiento, desarrollo y floración.

Una vez que compres tus semillas el siguiente paso es la germinación. Para esta existen varios métodos, aunque el más recomendado por la mayoría de cultivadores es el de tapper. En estos recipientes usados normalmente para la comida pones una servilleta o toalla nova en la parte inferior, la mojas con algunas gotas de agua cuidando de no encharcar ni que el agua escurra cuando lo das vuelta y pones tus semillas encima de la servilleta, idealmente con al menos 2 centímetros entre una y otra. Luego con otro trozo de servilleta cubres la semilla y vuelves a mojar dentro del recipiente con un pequeño chorro de agua.

Cuando este se cierre se recomienda dejarlo en un lugar oscuro y donde reciba calor, esa combinación hará que tus semillas estén listas mucho antes que con otros métodos. Debes ser cuidadoso y revisar el Topper una vez al día para confirmar que siga húmedo.

Si sigues estos pasos al pie de la letra en menos de tres días tus semillas debieran haber mostrado la primera parte de su raíz. Cuando esta tenga algunos milímetros está lista para plantarse. En ocasiones puede demorarse un poco más, aunque nunca debiera superar los diez días.

Otra alternativa de germinación es usar un Micro Invernadero con pastillas de sustrato Jiffy que por su bajo precio rinde mucho al momento de germinar.


Una vez que la semilla muestre parte de su raíz (cola blanca) estás listo para llevarla a la maceta. Se recomienda independiente del tipo de sustrato que usarás regarlo antes de tirar la semilla y moverlo un tanto, pues a veces viene muy compacto. Sin importar el tipo de macetero que utilizarás, debes hacer un agujero al medio de este de no más de dos centímetros y ubicar la semilla en él con la raíz hacia abajo. Luego de taparlo, intenta dejarlo en un lugar donde no llegue sol directo esperando a que salgan los cotiledones (primer par de hojas falsas).

Al pasar de algunos días ya podrás ver el brote. Es importante que los primero riegos no sean tan abundantes y tampoco directos al tallo de la planta. En su primera fase se recomienda regar por los bordes de los maceteros y con no más de 250 ml de agua. Las plantas de cannabis sufren el exceso de riego de la misma forma que su carencia. Así que debes ser cuidadoso. Debes considerar también que a tu cannabis le gustan más los riegos abundantes y esporádicos que los riegos diarios, esto en todo el proceso de la planta.

Otro punto a considerar es la luz que reciben. No es bueno exponer a tus plántulas a sol directo cuando sólo han mostrado sus cotiledones. Se recomienda irla adaptando de a poco. En el caso de tener indoor esto no es necesario puesto que las luces de los focos son diferentes a los efectos que produce el sol.

En cuanto al tipo de maceta que utilizarás, ten en cuenta cuanto quieres que crezca tu planta. Por ejemplo en el caso de ser autoflorecientes, en indoor se recomiendan macetas de 7 litros o de 11 litros y en exterior no más grande que las de 11 litros, pues al crecimiento ser reducido, no aprovecharán todo el potencial de la maceta y sólo será una pérdida de sustrato. En Indoor con macetas más pequeñas podrás tener más plantas y un mejor rendimiento por m2.

En nuestro catálogo encontrarás maceteros de diferentes tipos. Hay de plástico, que son los más comunes; maceteros textiles, los cuales tienen menos problemas con temperaturas altas; y una de las opciones favoritas de la gente en el último tiempo que son las macetas Root Builder que permiten a las raíces llegar a las paredes del contenedor manteniendo un sistema mucho más fresco para la planta y con mayor espacio.

En el caso de ser autoflorecientes no se recomienda hacer trasplantes pues con un periodo de crecimiento tan corto sólo estresará a la planta que quedará más pequeña. Para las feminizadas, se recomienda partir con macetas más pequeñas que ayudan a fortalecer el sistema radicular. Una vez que la planta sea 1,5 veces el tamaño del macetero es momento para hacer un trasplante. Todo esto siempre y cuando la planta aún esté en crecimiento, pues ya en pre flora sufrirá un estrés muy grande al cambiar de contenedor.


Ya habiendo escogido las macetas y las semillas, el siguiente paso es la elección de sustrato que es el medio por el cual se desarrollarán tus plantas. En nuestro catálogo dos de los más usados por la gente son Light Mix y All Mix. Dependiendo del tipo de fertilización que le quieres dar a tu planta es que te mostraremos cual es el mejor para ti.

Si quieres despreocuparte en las primeras dos semanas de lo que es la fertilización, te recomendamos All Mix, este sustrato es pre fertilizado con una rica gama de nutrientes que aportarán lo necesario para tus plantas cuando son pequeñas. Se recomienda antes de plantar la semilla dejarlo reposar humedecido al menos 36 horas para que sea más efectivo.

Ahora bien, si eres de esos cultivadores que gustan de manejar desde el comienzo la absorción de nutrientes de tu cannabis, Light Mix es tu mejor opción, puesto que te permitirá enraizar con fertilizantes líquidos desde la primera semana sin riesgos de sobrecargar la tierra. Además este sustrato es muy útil para optimizar el drenaje y suele ser más útil para el uso de riegos automáticos.

Para la fertilización en las semanas iniciales se recomienda el uso de enraizante. En nuestra tienda podrás encontrar el Raizer Wonderland que nos ayudará a que las raíces crezcan fuertes y se desarrollen más rápido.

Una vez que la planta ya tenga algunas semanas podremos comenzar a aportar fertilizantes de crecimiento. Estos son ricos en nitrógeno y permiten que las plantas crezcan vigorosas y con un verde oscuro muy característico de plantas sanas. Ya en Flora se comienzan a aplicar otros nutrientes como fósforo y potasio para el engorde de los cogollos.